Un poderoso secreto para el éxito que deberíamos aplicar en nuestras vidas y la de nuestros hijos
Bettina Langerfeldt
Todo ser humano posee una combinación única de talentos y habilidades que lo distinguen del resto. Es muy importante identificar éstas áreas fuertes en nuestra vida y en la de nuestros hijos, ya que son aquellas fortalezas las que nos van a dar la mayor cantidad de recompensas y frutos en la vida. El problema es que muchas veces no nos enfocamos en nuestras fortalezas, sino que gastamos todas nuestras energías en tratar de ser bueno en todo. Nuestro sistema de educación no nos ayuda mucho en éste punto. Muy por el contrario, nos enseña a enfocarnos en nuestras áreas débiles para así recibir una "educación integral." El problema es que éste tipo de educación producirá un individuo que sabe mucho acerca de una gran variedad de temas, pero solo puede entregar un rendimiento promedio en todas estas áreas. Es una forma de educar que se preocupa demasiado de las áreas débiles y no desarrolla en forma adecuada las áreas fuertes. Produce una mentalidad de empleado en vez de fomentar una mentalidad emprendedora. Lamentablemente también ha llevado a que muchísimas personas no experimenten la satisfacción y el éxito que viene cuando uno ha desarrollado su fortaleza a un nivel de excelencia. Sin embargo, lo bueno es que ¡los talentos no se pierden! Si no ha estado enfocándose en sus áreas fuertes ni en la de sus hijos, ¡nunca es tarde! Esos talentos y habilidades aún están allí y poseen el potencial de aportar muchos frutos a su vida y la de muchos otros. ¿Cómo identificar los talentos propios o los de un hijo? En realidad, es bastante sencillo. Simplemente pregúntese: 1. ¿Que cosa puede hacer sin esfuerzo alguno? 2. ¿En que área no experimenta las mismas dificultades que los demás están teniendo? 3. ¿En qué áreas los demás siempre vienen a pedirle ayuda?
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